martes, 2 de enero de 2018

“Nº 5”, el mejor “wine bar” del mundo está en Toulouse



                     Visitando hace unas semanas esta ciudad del sur de Francia descubro, en una de las calles de su casco antiguo (Rue de la Bourse), un wine bar de los que dejan huella. Sus credenciales son de órdago: mejor wine bar del mundo en 2017, mejor wine bar de Europa en 2016, “best -by the glass- wine list in the world 2017”… y así numerosos reconocimientos internacionales de primer nivel.



              Parece lógico que quien les escribe, amante de este mundo, se acercara a conocerlo.
               Lo primero que impresiona es su cuidada y extensa carta de vinos, presentada, como no podía ser de otra forma por su inagotable contenido, en una tablet. Reconozco que jamás vi una selección de caldos igual en mi vida. Más de 3.500 referencias. Más de 100 tipos de variedades de uva y vinos procedentes de hasta 20 países con un almacén que supera las 20.000 botellas. De verdad, no exagero.





                Imagínese el lector lo que supone catalogarlas, organizarlas y conservarlas en buenas condiciones.
                 Aunque el local es pequeño y siempre está lleno, hay que acercarse. 

 
 
               Tanto su concepto de negocio como el funcionamiento resultan muy originales. El cliente compra en la entrada unas tarjetas recargables con las que puede ir sirviéndose los vinos que considere en unas máquinas expendedoras con las botellas a la vista. Tiene tres opciones en función de la cantidad que desee beber (un pequeño sorbo, media copa o casi llena). La tarjeta te va informando, a medida que consumes, del saldo que te queda. Un procedimiento, sin duda, cómodo y práctico.
               Además, bajo reserva, puedes disfrutar una cena degustación donde al comensal le van maridando distintos caldos con las delicias que desde cocina elaboran (huevo poché aromatizado con trufas, diferentes tipos de quesos, embutidos de la tierra, foie, tapas delicatesen, postres, chocolates, etc.). Todo de altísima calidad. Una experiencia gastronómica, de las que no se olvidan fácilmente, que cumple sobradamente con las expectativas.






              Desde luego, su fama y reconocimiento internacional están sustentados sobre sólidos cimientos. No hace falta indicar que se cuidan todos los detalles: la conservación de estos vinos, la selección de los mismos, la atención y profesionalidad para asesorar al cliente sobre la referencia seleccionada, el meticuloso trabajo en cocina, la calidad del producto y su presentación, un estudiado maridaje, la decoración del local, etc.
              En definitiva, “Nº 5, the best wine bar in the world 2017”. No es de extrañar que en numerosas guías de la ciudad se incluya en los itinerarios turísticos como un lugar que hay que conocer.




Datos útiles
¿Cómo llegar?. Iberia Express, considerada la línea aérea de bajo coste más puntual del mundo, ofrece vuelos directos desde Madrid (www.iberiaexpress.com)




Web. www.n5winebar.com
¿Dónde dormir?. La Villa du Taur, un céntrico hotel boutique, cuatro estrellas, recién inaugurado (www.villadutaur.com)






                Resaltar, por último, que este reportaje fue publicado en la web del diario LA RAZÓN el 29 de diciembre de 2017



 



























miércoles, 13 de diciembre de 2017

Recuerdos de una fotografía en Auch



           Quiero, en estos párrafos, poner el foco de atención en la única fotografía que cuelgo en este reportaje porque creo que, en cierta forma, dice mucho de lo que es la ciudad de la que os deseo hablar. Hay historia, hay literatura, hay leyenda, hay pasado y hay presente.
          Sólo es una, lo sé, pero, al verla, me invaden los recuerdos de mi inolvidable viaje a una de las localidades más bonitas de Francia. Si has estado en Auch, pateado sus empinadas y, a veces, serpenteantes calles y si has recorrido muchos de sus históricos rincones seguro que la reconocerás y, en cierta forma, volverás a repasar tu periplo por estas tierras. Te lo aseguro, cualquier viajero que estuvo allí se llevó como recuerdo la misma fotografía.
          Os cuento. Bajando por la monumental escalera que une la ciudad nueva con la vieja de esta localidad (capital histórica de Gascuña) descubro, en un rellano de esos 370 escalones que la componen, la estatua de uno de los mosqueteros más célebres de la literatura universal. Nada más y nada menos que el intrépido y valiente d,Artagnan, que hiciera universalmente famoso el escritor francés Alejandro Dumas en su libro “Los tres mosqueteros” publicado en 1844. Una novela de “capa y espada” que todos leímos cuando éramos pequeños y cuyas historias y andanzas hemos recreado en incontables ocasiones con nuestros amigos.
          Tiene su lógica que se encuentre aquí, en estas tierras francesas que son el corazón de Gascuña, porque en un pueblo cercano nació el que fuera siglos antes capitán del cuerpo de mosqueteros del Rey de Francia. Este personaje, que murió durante la guerra franco-holandesa en 1673 en la ciudad de Maastricht, fue la inspiración de Dumas.
         ¿Quién se atreve a pasar por alto ante esta escultura sin hacerse la obligada fotografía?. La instantánea, además, parece estar pensada para encuadrarse en el mejor marco posible. Al fondo, de espaldas a d´Artagnan,   la centenaria torre de D'armagnac (con cuarenta metros de altura, fue una antigua prisión del siglo XIV e icono de la ciudad). Una atalaya, con aires defensivos, que se encuentra contigua a la Catedral Basílica de Nuestra Señora (declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO como bien incluido en los caminos de Santiago de Compostela en Francia). Digamos que estos dos emblemas de la arquitectura de Auch, uno de ellos visible en la fotografía,  parecen, desde su gran promontorio rocoso, dominar la ciudad.
        Como podéis imaginar, desde aquí se obtienen unas panorámicas magníficas. El río Gers, afluente del Garona, las colinas que nos rodean y la ciudad moderna que, con el devenir de los tiempos, va irremediablemente extendiéndose.
        No se puede pedir más. Valga pues esta fotografía como recuerdo de mi viaje por una de las urbes más apasionantes y con más historia del sur de Francia: Auch. Un destino que desde esta tribuna digital os recomiendo.

Datos útiles:
Web. http://es.auch-tourisme.com/  
¿Dónde comer?. Uno de los restaurantes más recomendables es  "Le 9" del Hotel de France, junto al Ayuntamiento (place de la Liberation).
Un consejo. No dejes de visitar la Catedral Basílica de Nuestra Señora para admirar sus impresionantes vidrieras. Evidente ejemplo de una prodigiosa utilización de luz y colores. Este templo católico, que fue erigido donde se situaba una antigua iglesia románica, es la conjunción de varios estilos, entre los que sobresalen el gótico de su interior y el renacentista de su fachada. Está, además, clasificado también como monumento histórico de Francia.
¿Cómo llegar?. Con Iberia Express (www.iberiaexpress.com)  podemos volar desde Madrid a Toulouse, el aeropuerto más cercano a Auch. Como curiosidad, en el mes de noviembre pasado ha mantenido su liderazgo mundial como la línea aérea de bajo coste más puntual.



            Indicar, finalmente, que este reportaje fue publicado en el diario español LA RAZÓN el 13 de diciembre de 2017.










martes, 5 de diciembre de 2017

“Pilar 7”, un balcón con vistas en Lisboa

          
            Recientemente inaugurado, en el pilar número 7 del puente 25 de abril, situado en la Avenida de la India, “Experiencia Pilar 7” se convierte en un nuevo reclamo turístico en la capital lusa.
           Un centro de interpretación en honor a esa gran obra de ingeniería lisboeta inaugurada en 1966 que supuso hacer realidad la consecución de un ansiado sueño de muchos años. “Pilar 7” es, en definitiva, un merecido homenaje a este emblema portugués, con más de cincuenta años a sus espaldas, que consiguió unir las dos orillas del Tajo




             Una de las atracciones que vamos a encontrar es su famoso balcón. Se accede a través de un ascensor y está situado sobre una plataforma de cristal transparente a 80 metros de altura. Desde tan original escenario el viajero descubre asombrado una panorámica irrepetible: la inigualable visión de la desembocadura del Tajo, a vista de pájaro, desde un mirador único en el que, como curiosidad, los coches que cruzan el puente se encuentran a nuestra altura.



               Al fondo, el monumento a los descubrimientos, la torre de Belem y el inicio del inmenso Atlántico observados desde este insólito “promontorio” artificial. Ideal, sobre todo al caer el sol, para los amantes de la fotografía.
              El recorrido por las salas de “Pilar 7” es la mejor manera de sumergirnos en su historia. Descubriremos la maqueta original y sabremos algo más sobre el número de trabajadores que participaron en su construcción, los proyectos anteriores de unir ambas partes del estuario, el coste total de la obra, las dificultades e inconvenientes a los que se tuvieron que enfrentar, los amarres de los cables que sujetan el puente, etc.
             Desde luego, toda una experiencia en Lisboa. Novedosa, atrayente, distinta y tremendamente didáctica en la que conoceremos, gracias a modernos soportes de todo tipo (videos, representaciones, maquetas, sonidos, fotografías, proyecciones, juegos de realidad virtual, etc.), la historia, las vicisitudes, las complicaciones, los logros y las magnitudes de este impresionante puente colgante que supuso un hito en su época y una gran inversión para nuestro país vecino. Seguramente, uno de los puentes más bonitos, no sólo de Europa, sino del mundo. 
             No debe olvidarse, como colofón de nuestra visita, entrar en la sala de realidad virtual en la que se pueden ver lugares inaccesibles del puente gracias a unas gafas que nos harán viajar por esa realidad paralela. Había oído hablar, por unos amigos que estuvieron allí, de “Experiencia Pilar 7”. Sabía que su inauguración era reciente. No podía, ya que viajaba hasta Lisboa, dejar de acercarme a conocerlo. Créanme, mereció la pena. 
 
Consejos útiles


Restaurantes recomendados. Para comer, Sud Lisboa (www.sudlisboa.com) una extraordinaria propuesta gastronómica junto al Tajo.


Para cenar, Café Lisboa (www.cafelisboa.pt), en el Chiado, bajo la batuta y el asesoramiento del prestigioso chef José Avillez.



¿Dónde dormir?. Hotel SANA Lisboa, próximo a la plaza Marqués de Pombal.


 

lunes, 6 de noviembre de 2017

"Córdoba Califato Gourmet", un trabajo bien hecho





             El 31 de octubre de 2017 publiqué en la web del diario español LA RAZÓN un artículo sobre mi experiencia en Córdoba Califato Gourmet. Os lo transcribo literalmente ilustrándolo con algunas fotografías de esos días. Espero os guste.




              La palabra “embajador”, fuera del lenguaje estrictamente diplomático, hace referencia a aquella persona o entidad  -pública o privada- que por su valía, conocimientos o trayectoria se hace merecedor de ser un inigualable representante de una determinada institución.




               Pues bien, si estas palabras las llevamos al mundo gastronómico y pensamos en un evento llamado Córdoba Califato Gourmet (www.cordobacalifatogourmet.com) podemos concluir que, tras la exitosa celebración de su cuarta edición, se le podría atribuir el oficioso galardón de “embajador de la ciudad de Córdoba”, en la vertiente que le afecta.




                Estamos en una de las más bonitas ciudades del mundo cuyo casco antiguo fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO y que tiene como máximo exponente a su Mezquita-Catedral, uno de los más emblemáticos edificios del mundo. Una joya arquitectónica que atrae al viajero nada más verla.  Argumentos para viajar hasta aquí hay muchos y de peso.




                Pisamos pues tierras con densa historia. Lugar de paso de diferentes civilizaciones y religiones que durante siglos, obviamente, dejaron su poso e impronta en los más variados aspectos de la vida (urbanismo, arquitectura, gastronomía, música, moda, pensamientos, costumbres, etc.).
 


                 Ahora bien, a Córdoba también se viene a comer. Un buen rabo de toro guisado, un crujiente flamenquín o un salmorejo son, junto a otros, platos muy representativos de estas tierras.
                 La ciudad del Califato, como es bien sabido, también son sus cocinas. Conviene en este sentido recordar que, desde hace pocos años, se está celebrando anualmente uno de los eventos gastronómicos de alto nivel más cotizados de España. Una decidida apuesta que, a pesar de su juventud, ha llegado a buen puerto.




                Año tras año, y ya va por su cuarta edición la celebrada los días 16 y 17 de octubre, se va consolidando y posicionándose en ese selecto grupo de certámenes gastronómicos nacionales que son referencia. Puedo decir, sin temor a equivocarme, que los grandes cocineros de España quieren estar en Córdoba Califato Gourmet. Sin duda alguna, un escaparate exitoso donde dar a conocer algunas de sus elaboraciones y un foro de intercambio de opiniones y experiencias en el que lógicamente crecen las sinergias. Es, además, un incomparable escenario mediático para apreciar el buen hacer de las cocinas y restaurantes de esta tierra y una gran tarjeta de visita que se convierte en el preludio de nuestro próximo viaje a Córdoba y su provincia.






                Los argumentos de este año han sido de primer orden. Cito algunos: un prestigio elenco de chefs invitados y profesionales de la gastronomía –algunos de la ciudad- del estrellato culinario español actual (Francis Paniego, Alberto Ferrúz, María Marte, Albert Raurich, Javier Aranda, Macarena de Castro, Kisko García, Paco Morales, José Roldán, Celia Jiménez, …), un magnífico concurso de tapas a cargo de 26 establecimientos en la céntrica plaza de las Tendillas, una cena de las que no se olvidan en el castillo de la Albaida o un excelente show cooking en un marco tan incomparable como el Real Circulo de la Amistad, donde la creatividad estaba presente en muchas elaboraciones.







                 Decir Califato Gourmet es decir Córdoba y  significa también, para los amantes de este mundo,  mirar el calendario del próximo año  para dejar hueco en la agenda durante esas fechas. Como suele decirse, hay que estar.




             Conseguir esto no es fácil. Es el trabajo constante de un gran equipo multidisciplinar de profesionales, alguno de los cuales he podido conocer, que gota a gota han conseguido llenar el frasco de las esencias.




             No deseo enfocar estos párrafos mencionando al  ganador del concurso de tapas, el nombre de las tapas premiadas y los restaurantes participantes o detallando los magníficos platos que pude degustar, algunos de los cuales dejaron un recuerdo difícil de borrar. Podrás leer en diferentes medios excelentes crónicas al respecto donde conocerás todo tipo de detalles de la edición de este año.




             Trato, en este caso, de recalcar lo que supone Califato Gourmet como escaparate, como posicionamiento de esta ciudad española en el panorama gastronómico actual.

             Eso quiere decir que las cosas se están haciendo bien, que el camino emprendido hace años buscando la excelencia era el correcto. Lo avalan los datos. Enorme participación del público, un plantel de cocineros de primer nivel, calidad por todos los costados y una organización que cuida hasta el más mínimo detalle. Tenía la sensación durante esos días que todos (cocineros invitados, restaurantes participantes, comensales, organización y público) se encontraban cómodos. Quizás sea ése el mejor de los piropos que se le puede atribuir. Claro que hay muchos “embajadores oficiosos” de la ciudad en las más diversas vertientes en los que sólo mencionar su nombre nos traslada a Córdoba y su provincia. Monumentos, rincones, artistas, escritores, vinos, políticos, recetas de cocina por todos conocidas, etc. El abanico, como puede imaginarse, es amplio, variado y difícil de resumir. La propia historia de la ciudad es la mejor de sus embajadas.

             Trato humildemente de recalcar una impresión personal. En mi opinión, “ha nacido” otro embajador llamado Califato Gourmet  que es el fruto del esfuerzo y dedicación de una serie de personas que con tesón y firmeza en su idea, a pesar de los lógicos contratiempos y sinsabores,  han posicionado, aún más, la ciudad y su provincia en esta vertiente gastronómica. Ahora toca, como decía alguno de sus responsables, darle el empujón internacional. Tiempo al tiempo.






               Creo que cuando las cosas están bien hechas hay que reconocerlas y compartirlas. Cada uno en su foro, en su medio o desde la tribuna donde se sitúe.




           Tengo la sensación de que el edifico ya está construido y los pilares son sólidos. La gran aceptación del público es la más firme de sus evidencias. Larga vida a Córdoba Califato Gourmet. Nos vemos allí dentro de un año. 






jueves, 5 de octubre de 2017

“Giger bar”, con el inconfundible sello de su autor




           No sabía, y creedme lo he pensado bastante, de qué manera titular estos párrafos. Seguro que, según avancéis en la lectura de estas líneas y veáis las fotografías que cuelgo en este post, me entenderéis. 
            Voy a referirme a un bar, situado en la localidad suiza de Gruyéres, en el cantón de Friburgo, que podríamos decir que es un “escenario” totalmente distinto al que comúnmente estamos acostumbrados a ver cuando entramos en un bar a tomar una copa o un café.





           Resulta también, para el viajero que no lo sepa, una impactante sorpresa. Si os digo la verdad, el común de los mortales viaja hasta estos lares, como fue mi caso, por razones distintas. Por ejemplo, para conocer un famoso, turístico y coqueto pueblo medieval, repleto de historia y anécdotas, presidido por su imponente y centenario castillo o para comer en alguno de sus típicos restaurantes donde el queso y la nata doble tienen un lugar privilegiado en los menús. Sin embargo, descubriremos y, en cierta forma, “alucinaremos” con esta curiosa novedad.




             Nada parece, pues, indicarnos desde fuera lo que nos espera porque Gruyéres esconde un secreto dentro de sus murallas.




              Nos adentramos en  uno de los mundos del polifacético artista suizo Hans Ruedi Giger (conocido como H. R. Giger), famoso mundialmente por su participación en los efectos especiales la película “Aliens: el octavo pasajero”, dirigida, como sabéis, en 1979 por el gran cineasta Ridley Scott. Seguro que la recordaréis. En el reparto estaban actores tan conocidos como Sigourney Weaver, Jhon Hurt, Ian Holm, Tom Skerritt, Verónica Cartwright o Harry Dean Stanton, por citar algunos.

             Pues bien, mucho tiene que ver esta película con Giger bar. Déjame que te lo cuente. Podríamos decir que la decoración de este bar nos sumerge en una caverna donde huesos, esqueletos y arcos vertebrados se ponen de acuerdo para adornar mesas, sillas, paredes y techos transportándonos a un mundo irreal e impensable para nosotros, pero no tanto para su autor (H. R. Giger), cuya imaginación parecía inagotable. Una atmosfera que, desde luego, no deja indiferente al visitante.




                Obviamente, los fans de la saga cinematográfica de Aliens y los seguidores de H. R Giger -que consiguió un Óscar por su trabajo en esta película por sus impresionantes efectos especiales en 1980- tienen en Gruyéres su punto de encuentro. Vienen, me comentaban, de todas las partes del mundo a conocer su amplia y variada obra. No sólo por el bar sino, sobre todo, por el museo (www.hrgigermuseum.com) existente sobre el artista, situado justo enfrente de Giger bar, que también recomiendo visitar. Aquí, por ejemplo, se encuentra expuesto en una pequeña vitrina el famoso Óscar que te he comentado.




            Conviene recordar que la vinculación del H. R. Giger y Gruyéres fue muy estrecha durante un amplio periodo de tiempo de su vida. Tanto que  decidió que le enterraran aquí.
             Y así fue. En el pequeño cementerio de la ciudad se encuentra la curiosa lápida, a tono con su imaginación, donde descansan sus restos mortales.




            Tomar un café en Giger bar tiene mucho de sorprendente y de distinto. Se ha convertido en casi una visita obligada y, también hay que decirlo, tiene mucho de reclamo turístico. Quien les escribe no pudo dejar de hacerlo.
            Un reconstituyente café mañanero en Giger bar. Toda una experiencia entre huesos y calaveras.
            Simplemente te aconsejo que lo visites. En el fondo, cuando lo pienso, creo que hay pocas personas a las que no les pueda gustar. 
            ¿Cómo definirlo? No sabría. Es original, es distinto, es inesperado, es insólito, es atrayente, es singular, es diferente, es inimaginable, es impactante.... Es, en definitiva, H. R. Giger.
           Esto es lo bonito de los viajes: el conjunto de sorpresas con el que el viajero se topa.
           Un viaje no es una experiencia encorsetada. Al contrario, es abierta y porosa a todo tipo de novedades. Aquí tienes una. Ya me dirás.


Webs recomendadas:   www.myswitzerland.com , www.hrgiger.com







¿Cómo llegar?: Swiss Airlines ofrece vuelos  directos desde Madrid y Barcelona a diferentes aeropuertos suizos. (www.swiss.com)